Un año del incendio
Ya he dicho varias veces que no soy partidario de echarle los muertos a la cara a nadie, salvo a los terroristas, a los homicidas o a los asesinos. Menos aún cuando las muertes son consecuencia de una catástrofe. Las cosas pasan, y a veces esas cosas que pasan son desgracias. Misión de todos es prevenir, en la medida de lo posible, que no sucedan desgracias. Y esa misión le corresponde en mayor medida a quien tiene la función de gobernar.
Yo me fui de la manifestación contra la guerra de Iraq en cuanto escuché el primer “Aznar asesino”, porque Aznar no mandó ni un solo soldado a la guerra. Lo de “asesino” se escuchó también en otras manifestaciones, incluso en las del Prestige. Por cierto, que en el Prestige no hubo muertos y al cabo de un año estaba todo limpio. Cada cual es cada cual.
Hace un año, en Guadalajara se declaró un incendio que terminó costando la vida a once personas, miembros de los retenes de extinción de incendios. Fue una de esas desgracias que a veces pasan. Nadie quería que aquello sucediese. Pero el hecho es que sucedió. Las familias de los fallecidos no van a recuperar a sus seres queridos, y nada de este mundo les va a consolar ni a compensar.
Cabe preguntarse, entonces, a qué viene que haya amplios sectores sociales de Castilla la Mancha que sigan dando vueltas al tema del incendio. Hablo de los familiares de las víctimas y de otras muchas personas, políticos y no políticos, que todavía buscan datos sobre aquellas jornadas de tragedia. A veces se oye a los políticos decir que las víctimas tienen derecho a todo, a decir todo, a quejarse de todo. Algunos lo dicen como se le dice que sí a un niño pesado, pero sin ninguna intención de hacerle caso. Y eso no es correcto: habrá que saber todo lo que sea preciso, todo aquello que pueda interesar. Hacen falta respuestas. Por eso este tema sigue en pie, por eso se le sigue dando vueltas.
Yo quisiera que el Grupo Socialista de las Cortes de Castilla la Mancha y el Gobierno sostenido por él y presidido por José María Barreda se tomen la molestia de hacer un poco de memoria. El 31 de marzo de 2.005, es decir, poco más de tres meses antes de la tragedia, la diputada regional socialista Ana María Garrido González decía en la Cortes Regionales lo siguiente: “El Grupo Socialista cree que los medios y los recursos que se ponen a disposición de la campaña de prevención y lucha contra incendios son, de acuerdo con nuestras posibilidades, suficientes”. Según el diario de sesiones, los señores Diputados del Grupo Socialista aplaudieron esta intervención. Era que el Partido Popular había advertido de la necesidad de dotar de más medios a los servicios de prevención y extinción de incendios. La respuesta fue, a todas luces, bastante insensata.
No se puede responder así. Si el Partido Socialista pensaba que los medios eran suficientes, y la experiencia demostró que no lo eran, alguien tendrá que responder. Y hasta ahora nadie ha respondido.
Es tarea de todos prevenir que no sucedan las desgracias. Pero sobre todo es tarea del Gobierno Regional y del Parlamento que lo sustenta y lo controla.
¿Eran suficientes los medios? ¿Son suficientes hoy?
Emilio Sanz
El Día de Ciudad Real, 18 de julio de 2006
Yo me fui de la manifestación contra la guerra de Iraq en cuanto escuché el primer “Aznar asesino”, porque Aznar no mandó ni un solo soldado a la guerra. Lo de “asesino” se escuchó también en otras manifestaciones, incluso en las del Prestige. Por cierto, que en el Prestige no hubo muertos y al cabo de un año estaba todo limpio. Cada cual es cada cual.
Hace un año, en Guadalajara se declaró un incendio que terminó costando la vida a once personas, miembros de los retenes de extinción de incendios. Fue una de esas desgracias que a veces pasan. Nadie quería que aquello sucediese. Pero el hecho es que sucedió. Las familias de los fallecidos no van a recuperar a sus seres queridos, y nada de este mundo les va a consolar ni a compensar.
Cabe preguntarse, entonces, a qué viene que haya amplios sectores sociales de Castilla la Mancha que sigan dando vueltas al tema del incendio. Hablo de los familiares de las víctimas y de otras muchas personas, políticos y no políticos, que todavía buscan datos sobre aquellas jornadas de tragedia. A veces se oye a los políticos decir que las víctimas tienen derecho a todo, a decir todo, a quejarse de todo. Algunos lo dicen como se le dice que sí a un niño pesado, pero sin ninguna intención de hacerle caso. Y eso no es correcto: habrá que saber todo lo que sea preciso, todo aquello que pueda interesar. Hacen falta respuestas. Por eso este tema sigue en pie, por eso se le sigue dando vueltas.
Yo quisiera que el Grupo Socialista de las Cortes de Castilla la Mancha y el Gobierno sostenido por él y presidido por José María Barreda se tomen la molestia de hacer un poco de memoria. El 31 de marzo de 2.005, es decir, poco más de tres meses antes de la tragedia, la diputada regional socialista Ana María Garrido González decía en la Cortes Regionales lo siguiente: “El Grupo Socialista cree que los medios y los recursos que se ponen a disposición de la campaña de prevención y lucha contra incendios son, de acuerdo con nuestras posibilidades, suficientes”. Según el diario de sesiones, los señores Diputados del Grupo Socialista aplaudieron esta intervención. Era que el Partido Popular había advertido de la necesidad de dotar de más medios a los servicios de prevención y extinción de incendios. La respuesta fue, a todas luces, bastante insensata.
No se puede responder así. Si el Partido Socialista pensaba que los medios eran suficientes, y la experiencia demostró que no lo eran, alguien tendrá que responder. Y hasta ahora nadie ha respondido.
Es tarea de todos prevenir que no sucedan las desgracias. Pero sobre todo es tarea del Gobierno Regional y del Parlamento que lo sustenta y lo controla.
¿Eran suficientes los medios? ¿Son suficientes hoy?
Emilio Sanz
El Día de Ciudad Real, 18 de julio de 2006
