06 febrero 2007

La manifestación

Pues a mí me parece muy bien que la manifestación del sábado pasado, convocada por el Foro de Ermua, estuviera llena de banderas de España. Y me parece muy bien que, al final de la concentración, sonase el himno de España.
Le preguntaron los periodistas a uno de los convocantes por qué el himno y por qué la bandera, y con toda naturalidad contestó que porque son los símbolos que nos unen a todos los españoles.
Allí había populares, socialistas, comunistas, sindicalistas… de todo, como aquel día en Ermua. Y me pregunto yo: ¿por qué aquel día en Ermua sí, y ahora no? ¿Quién falta?
Todas las personas que allí se congregaron, me da igual que fuesen las ciento ochenta mil que dice el Gobierno, o las un millón y medio que dice la Comunidad de Madrid, el caso es que eran muchas, muchísimas. Todas esas personas, sigo, fueron a la manifestación llevados por su amor a España. No digo que a otras manifestaciones la gente no vaya movida por idéntico amor a España, pero el caso es que a ésta todos fueron movidos por su amor a España. Un amor a España, insisto que no exclusivo ni excluyente, que les hace tener un inmenso sentimiento de solidaridad con las víctimas del terrorismo, que han muerto, esa es la verdad, por España. Un amor a España que, igual que en las fechas correspondientes les lleva a ejercer su derecho al voto, en otras fechas, como por ejemplo el sábado, les lleva a ejercer su derecho a manifestarse. Un amor a España que, desde una concepción de la política por lo menos tan lícita como la del Gobierno actual, las lleva a protestar por el modo en que el propio Gobierno español está dirigiendo la política antiterrorista.
Los españoles tenemos derecho a protestar ante el Presidente del Gobierno que aseguró que íbamos muy bien y al día siguiente nos pusieron una bomba en Barajas que mató a dos personas y destrozó un edificio. Tenemos derecho a protestar por el hecho de que casi veinte terroristas de las juventudes batasunas sean detenidos cuando y donde, y sólo cuando y donde, ellos mismos decidan. Tenemos derecho protestar ante un Gobierno que prefiere aliarse con los nacionalistas radicales que pretenden que Cataluña, o Galicia, o el País Vasco no son España. Tenemos derecho a preferir que en nuestro nombre no se negocie con los asesinos. Tenemos derecho a exigir que se les detenga y se les juzgue.
No es de extrañar, por tanto, que en la manifestación del sábado, junto a las banderas españolas, hubiese reproches al Gobierno. Todos estamos de acuerdo en que quien mata es ETA. Pero es el Gobierno el que está haciendo mal las cosas en su modo de abordar la lucha contra el terrorismo. Cuando los terroristas han puesto una bomba del calibre de la que pusieron en Barajas, con unos resultados tan nefastos, a mí no me valen las disculpas de Zapatero si no van acompañadas de un cambio de actitud. Y la manifestación del sábado era, entre otras cosas, para pedir ese cambio de actitud.
Emilio Sanz