09 octubre 2007

Es razonable

Las cosas se pueden ver desde distintos puntos de vista. Es lógico que así sea, aunque sólo fuese porque, desde posiciones distintas hay perspectivas diferentes. Aceptar este principio tan básico es una muestra evidente de sentido común y de buena voluntad.
El Partido Socialista de Castilla La Mancha se ha cerrado en banda en que hay que tramitar, y ahora, una reforma parcial de la Ley Electoral porque hay dos provincias a las que considera infrarepresentadas. Sin pedir informe previo al Consejo Consultivo, sin intentar un acuerdo previo con el resto de las fuerzas parlamentarias, o sea, con el Partido Popular, ni con las extraparlamentarias (y hay partidos pequeños que tienen muchos votos y representan a mucha gente), el PSOE ha presentado una proposición de Ley para reformar, en el sentido expresado, la Ley Electoral de la Región.
Si esa proposición de Ley sigue adelante, será aprobada por mayoría absoluta en el Parlamento Regional. Todo legal, en el sentido más simple de la expresión.
Pero el Partido Popular se opone a que esa proposición de Ley siga adelante. Y se opone porque, primero, en la Resolución que el Parlamento Regional envió al Congreso de los Diputados, y que fue aprobada por unanimidad, se había establecido, insisto que por unanimidad, que para la reforma de la Ley Electoral se exija una mayoría de dos tercios, es decir, un nivel de consenso mucho mayor que la mera mayoría absoluta. Y eso fue aprobado por unanimidad, y lo fue porque es razonable que la Ley que regula gran parte de las reglas del juego sea consensuada por una mayoría muy cualificada, y no sólo por mayoría absoluta. Esa es la primera razón por la que el Partido Popular está pidiendo al PSOE que retire su proposición. Y no se ha quedado ahí el PP: ha presentado una propuesta para que se forme una comisión que estudie este asunto, y el PSOE la ha rechazado.
En segundo lugar, el PP está pidiendo que se explique por qué el PSOE quiere aumentar sólo el número de diputados en dos provincias, y por qué sólo en un diputado cada una. Es decir, está denunciando que puede haber criterios partidistas de cálculo electoral en la propuesta del PSOE. A cambio, el PP pide que, previo estudio de la comisión que se forme en el Parlamento, los criterios sean claros y automáticos como sucede en otras leyes electorales vigentes en nuestro país, de modo que el número de escaños correspondientes a una provincia no pueda depender de criterios de oportunismo, sino de criterios objetivos de aplicación inmediata y matemática.
A mí me parece que la postura del Partido Popular en esta materia es absolutamente razonable. Y tratándose de la Ley Electoral, creo que no debe ceder ni un ápice: mayoría de dos tercios, criterios objetivos y consenso.
Lo que no me parece razonable es lo que está haciendo el PSOE regional: se está contradiciendo con lo que firmó en la propuesta de reforma del Estatuto y se está negando a un consenso sobre las reglas del juego.
Eso no es razonable.
Emilio Sanz